viernes, 24 de febrero de 2012

La Psicología Positiva, una disciplina para todos nosotros.


¡Cómo voy a ir a un Psicólogo, no estoy loco! ¿Cuántas veces han oído una frase similar o un pensamiento de este tipo ha pasado por su mente? Es cierto, aún a día de hoy existe la creencia popular de que los Psicólogos trabajan únicamente con aquellas personas que tienen un trastorno mental… Nada más lejos de la realidad. Todas las disciplinas científicas avanzan, y la Psicología no es una excepción. Desde hace unos años una nueva corriente se implanta con fuerza en las consultas psicológicas, la Psicología Positiva, cuyo objetivo es el estudio científico de aquellas variables que hacen a una persona mantener su estado de bienestar y como potenciarlas.

Su historia es bien sencilla. La joven Psicología de principios del siglo XX se topo rápidamente con dos guerras mundiales, y la tasa de enfermedades mentales en aquella sociedad post-bélica fue tan elevada (esquizofrenia, ansiedad, problemas de personalidad, suicidios…) que toda la fuerza de los Psicólogos de aquella época se centro en el estudio y desarrollo de técnicas para tratar dichas dolencias, en detrimento de las variables del bienestar humano.

La Psicología Positiva parte de un concepto básico: la ausencia de patología no es un estado de bienestar y felicidad. No hay dos polos opuestos de patología contra “normalidad”, sino que el espacio que separa dicha línea es el de patología vs. estado positivo.

Por ello, muchos autores, desde hace ya bastantes años, se han dedicado a estudiar cuales son aquellas variables que proporcionan al ser humano un desarrollo pleno, la felicidad y el bienestar. En concreto, se han descubierto ocho variables básicas que afectan directamente en este estado, a saber: la creatividad, la felicidad, el fluir (estado de máxima concentración y disfrute durante la realización de una actividad placentera o hobby), la resiliencia, el optimismo, el humor, la inteligencia emocional y las fortalezas personales de cada uno.

Por otro lado, se han venido desarrollando diversas técnicas y ejercicios que trabajen con dichas variables. Algunas son complejas, otras se pueden realizar en casa cada día. Propongamos “Las Tres Cosas Buenas”, una de las más sencillas. Simplemente dedique cinco minutos al día a escribir en una libreta tres cosas buenas que nos hayan pasado durante esa jornada. Céntrese en cosas mundanas, pero agradables, por ejemplo, la sonrisa que le ha regalado el panadero esta mañana, o el disfrute del café con sus compañeros de trabajo. Pronto verá cómo sus pensamientos se desvían cada vez con más frecuencia de los puntos negativos del día y abre su mente también a aquellos aspectos agradables que muchas veces dejamos pasar por alto.

Y es que la Psicología Positiva intenta abrir nuestro campo de visión y quitarnos la mirada de ese punto negro que nos provoca ansiedad y malestar. Pero no nos confundamos, esta disciplina no es el gran hallazgo de la Psicología, funciona bien sola, pero combinada con más técnicas multiplica sus resultados, como por ejemplo con el Coaching,

Desterremos el tabú de la Psicología solo para “locos”, la Psicología Positiva nos tiende la mano a todos.


Alberto Mateo

jueves, 23 de febrero de 2012

10 trucos para una entrevista de trabajo

Con motivo del nacimiento del blog de www.coachingpsicologico.es y el lanzamiento al mercado de nuestra especialización en Coaching para la Búsqueda de Empleo, recupero una artículo que redacte allá por el año 2009 pero que a día de hoy sigue más vigente que nunca... 10 trucos para una entrevista de trabajo. ¿Los conoces?
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Difíciles días nos ha traído este año para todos nosotros. El paro no deja de aumentar día a día dejando a personas y familias enteras sin sustento. Pero toda ayuda es poca y una de las claves es el optimismo, os dejamos aquí unos pequeños trucos que os ayudarán a enfrentaros a una entrevista de trabajo con mayores garantías de éxito.

Fijaros que estos consejos van destinados a aumentar la empatía con el entrevistador.¡Tenedlos en cuenta!

1.- Vístete como requiera la situación: esto no significa vestir de traje. Dependiendo del puesto de trabajo, el atuendo apropiado puede variar de un extremo a otro. Infórmate que clase de empresa es: ¿es una empresa "seria"? ¿trabajaré de cara al público? Y por último, en caso de duda, pregúntale a la persona que te ha llamado por teléfono ¿es necesario que vista de traje para la entrevista? Así resolverás todas tus dudas. ¿Te imaginas a un guionista vestido de traje en una entrevista?

2.- Espera de pie: os daréis cuenta que, cuando acudimos a una entrevista, una persona nos conduce a una sala y cierra la puerta para avisar al entrevistador de nuestra llegada. La sala suele tener mesas y sillas. Bien, no te sientes. Hace muy mal efecto entrar en una sala y ver que el candidato ya esta sentado. El mejor truco, quédate de pie mirando por una ventana hasta que el entrevistador llegue.

3.- No des besos: nunca beses a un entrevistador por ser del sexo opuesto. Salúdale con unos buenos días y un apretón de manos, pero en ningún caso has de besarlo. Denota demasiada confianza y no es agradable para la otra persona.

4.- Mira a los ojos: durante el transcurso de la entrevista, mira siempre a los ojos del entrevistador. No mires al suelo o por la ventana. Si mantienes el contacto visual, mostrarás atención e interés por el trabajo.

5.- Siéntate bien: parece una obviedad, pero la forma en que nos sentamos dice mucho de nosotros. Lo ideal, con la espalda recta en el respaldo de la silla y las dos manos juntas en la mesa. ¡Nada de sentarse de lado o tumbado en la silla!


6.- Se estrictamente puntual: has de llegar exactamente a la hora de la entrevista, nunca antes ni después. Ten en cuenta que los técnicos de selección plantifican muchas entrevistas en intervalos cortos de tiempo. Si llegas antes es probable que este acabando otra entrevista o un informe. Al contrario, si llegas tarde, se le juntará tu entrevista con la siguiente. ¡Llega a la hora!

7.- Conoce tu CV: procura conocer a fondo tu currículum vitae: fechas, años, nombres de empresas…si dudamos en esos puntos daremos una sensación de desconfianza y dejadez nada positiva.

8.- Pregunta: imagina que le vendes a una persona un videojuego y lo compra sin preguntar si es de coches o de futbol. En una entrevista de trabajo pregunta todas aquellas dudas que tengas respecto al puesto, independientemente de lo que el entrevistador/a te haya dicho ya. Una pregunta que siempre cuadra bien es ¿Qué media de edad hay en los empleados de la compañía? Preguntando mostrarás mas interés por el puesto de trabajo.

9.- Mantén el contacto: un técnico de selección puede hacer 25 entrevistas a la semana o incluso más. Tiene en su cabeza muchas caras, nombres y curriculums. No esta de más contactar con él/ella un par de días después de la entrevista preguntándole por el estado del proceso de selección. La mejor manera es vía e-mail. Además de hacer que te tenga en primera línea de memoria, seguirás mostrando interés por el puesto.

10.- No intentes dominar: es el entrevistador el que lleva las riendas de la entrevista y el que hace las preguntas. Déjale hablar, no le cortes y procura contestar exactamente lo que te pide. Cuanto más fácil sea la entrevista para el entrevistador, mejor percepción tendrá de ti y más empatía generará.


Nace Coaching Psicológico Blog

Buenos días a todos. Hoy tengo la inmensa alegría de poder presentaros el blog de www.coachingpsicologico.es

Un blog para el debate, la discusión y la divulgación sobre la disciplina del Coaching y cómo su relación directa con la Psicología la convierte en efectiva y poderosa.

Mantente al tanto de las entradas que se vayan publicando, dirigidas tanto a personas como a profesionales del Coaching.

Bienvenidos pues a esta nueva aventura!

Alberto Mateo
www.coachingpsicologico.es